domingo, 9 de diciembre de 2012

13 SUELTOS trece


      Ojos de  Monet

      I           Reflejos en el agua

                  Las oraciones para el duelo,
      el junco, el desaliento.
      Quiero parecerme a Anne.

      Una ligereza
      como lágrimas, como
      el cobertor de la dulzura.

      Materia diluida
      de papel,
      esa suicida,
      insectos rojos: se tragaron
      la sangre y su espejismo.

      No echo de menos nombres
      ni que me digan cuánto importo.

      Estos peces se van,
      ignoran sobresaltos
      o la emoción cansada,
      mira, se van.

      El agua sólo es agua
      -cómo envidio a Anne Sexton-
      y el deseo del agua
      amarillea.



      II          El puente  de Waterloo. Niebla.

      Se desdibujan golpes
      y es poroso el espacio,
      y se relaja la impaciencia
      con el sonido amortiguado.

      Un chapoteo irisa:
      quizá un hombre nacido
      con escamas de soledad
      cruza su propia pesadumbre.

      Nada se priva
      de lo mojado.
      Quien escapa no escribe
      en los pilares
      del puente sus deseos.

      Es el silencio,
      es el silencio de una niebla
      esponjosa de amor
      -quiero que vuelvas a ofrecerme
      la muerte deliciosa-,
      una niebla callada,
      -rema, mi amor-,
      tan imprecisa.

No hay comentarios:

Publicar un comentario