domingo, 11 de noviembre de 2012

9 sueltos 9


      Una blandura diferente a la de la seda, cercana al pétalo que va a morir después de apropiarse de la hechicería,

      cercana a los pájaros zancudos del río.  Algo feroz la impulsa a volar y torpemente aletea; cercana a los peces carnívoros que sólo poseen la paciencia de aguardar.

      Distinta a la piedra habitada por un viento antiguo…

      O tal vez sí sea la fragilidad como la piedra, como una niña que puede ser robada, chupada, como el anciano que se rompe la cadera porque el tiempo de montar al caballo de los días es un poniente hambriento.

      Noviembre recobra al dios que aventa.

      Hoy no se preguntará si existe otro divinidad morando en la blandura.

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