jueves, 5 de noviembre de 2026

De MÚSICA O JARDINES. Ediciones Agoeiro, 2024.

 

Vivaldi: Concierto para dos violonchelos, cuerdas y bajo continuo en sol menor  (Pinchar para escuchar)

 

Allegro

En esta luz las uvas suelen guardar su grano de veneno para quien llega con la sed herida de la infancia. Bebe del zumo, siéntate conmigo al pie de la mezquita de Yabal al–Barid, miremos cómo cambia el verde de los árboles, quedémonos vacíos, envenenados. Entra la luz por nuestras bocas simulando aire respirado; una palabra nuestra trae el silencio que detiene a la muerte detrás de cualquier fiesta.

 

 

Largo

Nos ciega. Si tuviera forma sería la paja flotando cuando el trigo se marcha. Nos ciega tanto que el deseo por rozarte paraliza mi mano y me la palpo con la otra mano por si ardiera. Es imposible alentarse en la calle. Duerme ahora. La persiana está echada; la habitación juega con franjas doradas y oscuras. Un juego de arácnidos diminutos. Un territorio fresco de penumbra.

 

Allegro

¿Me dejas que te lleve de la mano por los escaques de la calle? Correremos, reiremos, acariciaremos las piedras violetas de los muros para volvernos vegetales. No seremos nada, no pensaremos, no dejaremos rastros de una lágrima. En el aire aromado vibraremos como las cuerdas de los violonchelos, y no dejaré que me digas lo que quiero oír hasta que la noche llegue con su suave pantera.

 

 

 

 

 

 

 

 

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